Radio Hijo del salitre

domingo, 26 de septiembre de 2010

Esta weá no me la pierdo - por Guacho Chico.


Ya cabros, se viene la patá. Todo Chile se alista para festejar este 18 de septiembre, lo que se ha denominado como La Fiesta del Bicentenario. ¡Qué me importa a mí que hace 182 años se haya firmado la Declaración de Independencia en la plaza del mismo nombre (¡puta que ingeniosos los weones!) en Concepción. ¡Qué me importa a mí Pepe Botella! ...¡¡¡muera Pepe, viva la Botella!!!. Puta, quiero chupar wn.

Acepto ser marginado de una salud wena, de un colegio pulento, de un trabajo de vio`h, de tener un wen billete, pero no aceptaré jamás marginarme del festejo y el ánimo de la prole que llama a hacerse mierda el hígado chupando con cuanto chileno se me aparezca por el camino. No estoy ni ahí con perderme cuanto asao y choripan, empaná y anticucho se ponga sobre la mesa, porque todos mis compatriotas están felices, festejan como si todos estuviesen asistiendo al cumpleaños de un ser muy querido o de un pariente muy cercano, no sé si tanto como un padre, pero sí quizás como un hermano, porque este 18 todos los chilenos son mis hermanos y todos le festejamos con la misma alegría a algo así como nuestro “Gran Hermano”. No quiero acordarme de la miseria de mi pobla, de los pendejos tapaos en pasta base, de que mi jefe millonario nos saca la chucha y que mi sueldo vale callampa. Se me olvidó que subieron el pasaje y la comía, o que cada vez que la gente se zarpa, el Estado responde con cárcel y matanza. Hoy no hay diferencia entre ricos y pobres, no hay diferencia entre los que con cuea se salvan a fin de mes y los que no les caben más moneas en sus cuentas bancarias...hoy todos los chilenos "somos iguales"..."viva la unidad nacional", chaaaa. Yo no me quiero perder esta fiesta, porque es lindo ver sobre la mesa tantas botellas de coca-cola, la fuente con las papas mayo, las botellas de vino (todo auspiciado por el patriótico creditazo dieciochero). ¡Que lindos los cabros chicos con el trompo que les compró el papá y que no tienen idea de pa que sirve esa weá! porque ni el papá lo hace bailar, menos los tatas y los tíos que ya están más curaos que la chucha, pero felices porque curaos se acaban todos los ataos Total, es 18.

En estos días me olvido de todas esas tonteras que me han hecho ganar el apelativo del raro, comunacho, okupa, resentido social, mapuche o cuanta weá le asiente el adjetivo de terrorista, y me contagio de este ánimo acéfalocolectivopatrioterosimplón; le pongo weno entre la ponchera y la parrilla y a medida que pasa la fiesta voy encontrando cada vez más innecesario darle vuelta a las crisis económicas y la pérdida de 30 millones de empleos en los últimos 3 años; al lado de la parrilla, no tiene sentido pensar en 1000 millones de personas que viven con la desnutrición y la muerte encima. Qué decir de huelgas de hambre o termoeléctricas a carbón… ¡¡¡Carbón hoy día es sinónimo de asao y hambre es sinónimo de choripán!!!



No, mi tío tiene razón. Aquí entre longa y pebre lo importante es hacer un brindis por los 33 titanes que, a 700 mts. bajo tierra, encontraron la vida de los "ricos y famosos" y que sin querer queriendo los tenemos en el mejor reality del último tiempo, con ministros y astronautas como estrellas invitadas, con su correspondiente estelar de domingo en la noche conversando con Camiroaga una vez saliendo de la mina-estudio. Ese es el chileno que amerita brindis por haberse perdido la fiesta, pero que gracias a la fibra de vidrio, nos acompaña desde todas nuestras pantallas...puta que somos pulentos!

 Como no festejar con un buen pie de cueca, celebrándole al cabro chico que aprendió en la escuela los valores de nuestros símbolos patrios, donde le tocó hacer banderitas tricolores con papel lustre y terminaba mostrándoselas a los tíos pa’ que le dieran 100 pesos y poder ser parte de la fiesta nacional. Si hasta con los huasos quincheros podemos bailar hoy día. Total, las diferencias se funden dando forma a una única, grande y nuestra masa de hinchados y borrachos chilenos, que en el festejo y la algarabía, se emocionan con un ce-ache-í y más de alguno suelta lágrimas a la roja que no ganó ni una wea, pero que tan bien nos representó en el mundial. Los que vomitan afirmao en alguna pared o de rodillas en algún baño, enorgulleciéndose de ser chilenos, y sacan pecho con un chiste de peruanos o de playas bolivianas, cosechando risas como bramidos entre los comensales

Aaaayyy… qué linda fiesta bicentenaria, vil-centenaria, bizantina, que no me la quiero perder, NO ME LA PUEDO PERDER. Hay tanto que celebrar. Cómo no sentir orgullo, digo yo, de ser potencia mundial en producción de cobre; no es tema quien se queda con la plata de esa producción… ¡no!. Lo importante es que somos los mayores productores y punto. Siempre hay algún record que celebrar. ¡Qué orgullo la empaná mas grande del mundo! ¡Qué orgullo el choripan más grande del mundo! ¡Qué orgullo ser el país más neoliberal del mundo! ¡Qué orgullo la imagen del papa Juan Pablo II más grande del mundo! ¡Qué orgullo ser un pueblo domesticado y sumiso! Si total, los que nos gobiernan, reprimen, explotan, encarcelan, marginan y escupen también son Chilenos...   ¡Pásenme esa botella mejor que quiero celebrar!


¡¡¡Viva Chile Mierda!!!


Fuente desconocida.

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