Radio Hijo del salitre

lunes, 2 de agosto de 2010

Hasta siempre tatita - Diego Corvalán Vúskovic - Diaporama.



Traigo luto compañeros
ya se murió quien yo amaba
dejenme llorar que quiero
a ver si llorando acaba
este dolor lastimero...

...y como no llorar si el cielo en la tierra entera se cae en llanto de seguir viendo como sus hijos los hombres y mujeres
de todas las latitudes no hemos entendido aun la importancia de las cosas más sencillas y simples de la vida.

Don Luis, Don Lucho Corvalán, Tatita lindo hermoso parece ayer cuando con tus pasitos cortitos y tu trompita parada nos fuiste a buscar y a despedir con mi amá al aeropuerto de Santiago, cuando les llevamos a presentar a ti y a la incansable y omnipaciente abuelita Lily, a la familia, a la cordillera y a la tierra que me vio nacer, a la luz que alumbra mi caminar, al primer intento de que el apellido tuyo no quede fuera de los Registros Civiles, pero nos salió chancleta diria tu boca.
y como dicen por ay ¨bendito entre las flores sigue siendo mi destino¨.

Te juite viejito y me dejas con el pendiente de seguirle echando palante hasta que lleguemos al varón que si pueda no solo portar tu apellido si no también alguno de tus nombres, pero más aun y sobre todo tus valor, tu sentido, tu entrega y consintencia, tus ojitos pispiretos y tu picardía, TU AMOR POR LO SENCILLO Y LO HERMOSO DE LA VIDA.

Parece ayer cuando sin pedirte ninguna opinion después de escuchar los sones y cantares de estas tierras que me han visto crecer me decías: yo te apoyo y te apoyaré en el camino que tu elijas, pues tengo la certeza que serás feliz entregando tu vida a lo que crees, así como yo la he entregado al partido.
Y así es, el ser revolucionario no está en elevar plegaria, ni en el culto a la personalidad de tal o cual, no está solamente en la militancia politica, está en el día a día, está en lo que comemos, en cada paso que damos con el corazón y la conciencia juntos, está en hasta donde nos seguimos dejando llevar por la corriente y absorver por un sistema desquiciado esclavizante e incoherente, eso lo hablamos y lo entendiste, lo reconociste en mi cantar, pues como el sub Marcos alguna vez comentó: cada quien desde su trinchera o ¨cada chango a su mecate dijeran¨.

Que viejo más tremendo que eres que no me pediste buenas notas en el colegio sino que pudiste escuchar en las notas de mi jarana, el cantar de las aves y del monte, mismos que acompañaron tu infancia y que siento como si hubiera crecido a tu lado, criando gallinas, sembrando, mojándonos bajo esta lluvia, empapándome de tu sabiduría de tu gusto de comerle el pellejo y los ojos al pescao y acompañao de un pipeñito.

Ahora te vas mas allá pero la vida sigue y se renueva, y el cielo llora pero el campo reverdece y de acorde a los ciclos de la naturaleza la familia crece.

Ahora con mis manos, mi compañera y la pequeña Numa Tlaneci construimos nuestra casa de tierra cruda y madera, asi como la Maria Victoria nos contaba ese recuerdo tan lindo de su infancia cuando con tus manos hacías esa casita rosada para la familia. No la mandamos hacer a gusto del cliente, ni mucho menos nos embarcaremos en uno de esos créditos bancarios que solo llevan a la ruina a las familias, por que no creemos en eso Tatita, creemos en el amor y en su infinita fuerza y en que solo juntos se pueden hacer las grandes obras.

Hoy regresas al sitio de donde todos venimos
hoy nutrirás de nuevo los suelos de ese Chile tan lastimado
hoy te veo sonriendo juntos con mi papito como en esa foto afuera del liceo
recibe la bendicion de la lluvia
recibe el amor que desde México y tantos otros lugares te enviamos
fuiste y eres luz que alumbre el camino
fuiste fruto que semillas sembró
ahora eres semilla que frutos dará

Hasta siempre Tatita lindo


Diego Corvalán Vúskovic, Mariel Henry Rojo y Numa Tlaneci
Chalmita estado de México 22 de julio 2010

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